Mi bicicleta roja en la Ciclovía de Bogotá
Read this article out loud
Start the microphone and read at your own pace. Words light up as you go, and nothing stops you when one comes out wrong.
Your audio never reaches MovaReader: your browser is what recognises it. Privacy Policy
Sign in to keep this session in your reading history.
Mi bicicleta roja en la Ciclovía de Bogotá
Hoy es domingo. Tengo una bicicleta roja y quiero usarla en la Ciclovía de Bogotá. Salgo de casa con mi madre a las ocho.
Antes de salir, reviso la bicicleta. Compruebo que los frenos paran la bicicleta. También miro las ruedas: están hinchadas. Esta revisión es corta, pero importante.
Me pongo el casco. Mi casco está recto y bajo sobre la frente. La correa está cerrada bajo la barbilla. Ahora estoy listo.
La Ciclovía de Bogotá funciona los domingos y los días festivos, de siete de la mañana a dos de la tarde. Algunas calles forman una ruta para hacer actividad física.
En la Ciclovía pueden entrar personas en bicicleta, a pie, corriendo o con patines. Hoy veo familias, corredores y muchos ciclistas.
La idea de la Ciclovía nació con un movimiento ciudadano en 1974.