La curva de Keeling: una montaña que registra el aire
Read this article out loud
Start the microphone and read at your own pace. Words light up as you go, and nothing stops you when one comes out wrong.
Your audio never reaches MovaReader: your browser is what recognises it. Privacy Policy
Sign in to keep this session in your reading history.
La curva de Keeling: una montaña que registra el aire
En 1958, el científico Charles David Keeling comenzó a medir dióxido de carbono, o CO₂, en el observatorio de Mauna Loa, en Hawái. Aquel trabajo inició el registro continuo de CO₂ atmosférico más largo del mundo. Su gráfico recibió después el nombre de curva de Keeling.
¿Por qué medir el aire en una montaña? Los investigadores buscaban un lugar alejado de grandes ciudades y de muchas fuentes locales de contaminación. Allí podían observar aire que había viajado por el océano Pacífico. Sin embargo, una medición aislada no bastaba. El valor del proyecto estaba en repetir el mismo trabajo durante años con instrumentos calibrados.
Keeling expresaba la concentración en partes por millón, o ppm. Una cifra de 315 ppm significa que, en un millón de moléculas de aire seco, unas 315 son de CO₂. Las primeras mediciones de 1958 rondaban ese valor.