La tinta que obliga a frenar: el experimento de Stroop
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La tinta que obliga a frenar: el experimento de Stroop
A primera vista, la tarea parece infantil: aparece una palabra como ROJO impresa en azul y hay que decir «azul». Sin embargo, la tinta y el significado compiten por la misma respuesta. Aunque la palabra diga otra cosa, la instrucción exige nombrar el color de la impresión.
Esta escena procede de un estudio publicado en 1935 por J. Ridley Stroop en el Journal of Experimental Psychology. El investigador no fue el primero en estudiar la interferencia entre hábitos, pero diseñó materiales en los que dos estímulos conflictivos formaban parte del mismo símbolo.
En su primera prueba, Stroop utilizó cinco colores: rojo, azul, verde, marrón y morado. Ninguna palabra estaba impresa en el color que nombraba. Los participantes debían leer las palabras contra reloj, unas veces en tinta negra y otras en colores incongruentes.