Haciendo ejercicios de yoga con mi mamá
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Haciendo ejercicios de yoga con mi mamá
Desde que mi mamá empezó a practicar yoga hace seis meses, ha cambiado mucho. Parece más tranquila y duerme mejor. El mes pasado, me invitó a probar una clase especial para niños. Ahora hacemos yoga juntos todos los domingos por la mañana.
Nuestra sesión empieza a las nueve de la mañana en la sala de estar. Mi mamá pone música suave con sonidos de naturaleza, como pájaros cantando y agua fluyendo. Elegimos un lugar donde hay espacio suficiente para estirar los brazos y las piernas sin golpear nada.
Primero, nos sentamos en el suelo con las piernas cruzadas. Mi mamá me enseñó a respirar profundamente por la nariz, contar hasta cuatro, y soltar el aire lentamente por la boca. Esto me ayuda a calmarme cuando estoy nervioso por un examen en la escuela.