Mi experiencia en el campamento de verano
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Mi experiencia en el campamento de verano
El verano pasado, mis padres me inscribieron en un campamento de dos semanas en las montañas. Al principio, estaba nervioso porque nunca había estado tanto tiempo lejos de casa. Solo había ido de vacaciones con mi familia, pero esto era diferente. Iba a dormir en cabañas con otros niños que no conocía.
El primer día llegamos en autobús temprano por la mañana. El campamento estaba rodeado de pinos altos y un lago cristalino. Los monitores nos recibieron con sonrisas y nos mostraron nuestras cabañas. En mi cabaña dormíamos ocho niños de entre diez y doce años. Dos monitores mayores se quedaban en una habitación cercana por si necesitábamos algo durante la noche.
Las actividades empezaron inmediatamente. Cada mañana desayunábamos juntos en un comedor grande y ruidoso. Después, nos dividíamos en grupos para hacer diferentes actividades.