La Cibernética y la Ética de los Cíborgs: ¿Dónde termina el humano y comienza la máquina?
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La Cibernética y la Ética de los Cíborgs: ¿Dónde termina el humano y comienza la máquina?
Desde los albores de la civilización, el ser humano ha manifestado una curiosidad insaciable por trascender sus propias limitaciones biológicas. Esta ambición, que antaño se confinaba al reino de la mitología y la literatura fantástica, ha cobrado una relevancia sin precedentes en el siglo XXI gracias al avance vertiginoso de la cibernética y la biotecnología. Hoy en día, la figura del cíborg —un organismo biológico con componentes tecnológicos integrados— ya no es un mero tropo de la ciencia ficción, sino una realidad incipiente que nos obliga a replantearnos la esencia misma de nuestra humanidad.
La palabra cíborg, acrónimo de organismo cibernético, fue acuñada en 1960 por Manfred Clynes y Nathan Kline para referirse a la necesidad de mejorar las funciones biológicas humanas para sobrevivir en entornos extraterrestres.