La epistemología del aprendizaje lúdico: Por qué el juego estructurado es el motor fundamental del desarrollo cognitivo complejo en la niñez

Read this article out loud

Start the microphone and read at your own pace. Words light up as you go, and nothing stops you when one comes out wrong.

Your audio never reaches MovaReader: your browser is what recognises it. Privacy Policy

Sign in to keep this session in your reading history.

La noción del juego infantil, frecuentemente marginada en el discurso académico tradicional como una mera actividad recreativa y superflua destinada a disipar el excedente energético, ha sido radicalmente reevaluada por la psicología del desarrollo contemporánea y las neurociencias cognitivas. Lejos de constituir un pasatiempo frívolo o una pausa hedonista entre las exigencias rigurosas de la instrucción formal, el juego estructurado y el juego libre se erigen como los andamiajes ontológicos sobre los cuales se erige la arquitectura fundamental del pensamiento abstracto, la regulación emocional y la competencia social compleja. Esta recontextualización epistemológica postula que el acto de jugar no es una distracción del aprendizaje, sino el mecanismo evolutivo primordial mediante el cual el cerebro inmaduro decodifica, asimila y domina las intrincadas variables de su entorno físico y sociocultural.

Para comprender la magnitud de la influencia del juego en la ontogénesis

MovaReader

Preparing your learning space…

Loading the app…

Read. Remember. Grow.