Cómo nos preparamos para la mudanza
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Cómo nos preparamos para la mudanza
Mudarse nunca es simple, y nuestra familia aprendió esa lección otra vez en octubre cuando compramos un piso más cerca del colegio de mi hija. El lugar nuevo tenía más luz, un balcón pequeño y un parque al otro lado de la calle.
Durante las semanas anteriores visitamos el piso varias veces. Medíamos habitaciones, imaginábamos dónde colocar muebles, y discutíamos qué conservar y qué donar. Mi hija quería pintar su dormitorio de color verde claro. Mi esposa prefería un tono más neutro.
Empacamos caja tras caja en las noches después del trabajo. Etiquetábamos con marcador negro: cocina, libros, ropa de invierno. Un sábado vendimos una mesa vieja en un mercadillo local. No recibimos mucho dinero, pero ganamos espacio en el camión.
El día de la mudanza llovía desde la mañana. Los operarios llegaron tarde porque el tráfico era denso en la autopista.