Recuerdos de la Biblioteca Palafoxiana
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Recuerdos de la Biblioteca Palafoxiana
Cada mes, los alumnos de un colegio de Puebla graban entrevistas para el blog de la escuela. Esta vez hablaron con doña Carmen, que trabajó veinte años como guía en la Biblioteca Palafoxiana.
ALUMNA: Doña Carmen, ¿cómo era un día normal en la Palafoxiana?
DOÑA CARMEN: Yo llegaba temprano, antes que los visitantes. Abría la sala, revisaba la humedad y esperaba al primer grupo. Todo olía a papel antiguo y a madera.
ALUMNA: ¿Y qué contaba usted a los turistas?
DOÑA CARMEN: Siempre empezaba por el principio. En 1646, el obispo Juan de Palafox donó su biblioteca personal al Colegio de San Juan, aquí en Puebla. Puso una condición: la sala era para todas las personas que querían leer o estudiar, no solo para los sacerdotes y los estudiantes. Hoy muchos la llaman la primera biblioteca pública de América.