Mudanza al primer piso compartido: una semana de sorpresas
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Mudanza al primer piso compartido: una semana de sorpresas
Me llamo Sara. Mi compañera de piso Noa y yo alquilamos primer piso juntas en septiembre. Semana inicial mezcló ilusión con contratiempos que pluscuamperfecto ayuda a contar en orden.
Firmamos contrato un lunes. Habíamos visitado piso dos veces antes de decidir, y segunda visita reveló filtración pequeña en cocina que propietario había prometido reparar antes de entrega de llaves.
Cuando recogimos llaves el viernes, fontanero aún no había terminado. Propietario dijo que intervención se había retrasado porque pieza había llegado tarde del proveedor. Noa y yo dejamos cajas en salón y cenamos fuera.
El sábado llegó camión con muebles que habíamos comprado en línea. Repartidor no pudo subir sofá porque ascensor había quedado fuera de servicio esa mañana. Vecino del tercero explicó que técnico había programado reparación para lunes.
Montamos cama y estanterías manualmente.