La ciclovía de Bogotá: cincuenta años cerrando calles
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La ciclovía de Bogotá: cincuenta años cerrando calles
El domingo por la mañana, buena parte de Bogotá deja de ser un lugar para carros. Desde las siete hasta las dos de la tarde, unos ciento cuarenta kilómetros de calles quedan cerrados al tráfico y abiertos a bicicletas, patines, sillas de ruedas y gente caminando. Todo eso se llama la ciclovía, y funciona los domingos y los festivos.
La idea no nació en una oficina de urbanismo. El 15 de diciembre de 1974, un grupo de ciclistas y una organización llamada Pro-cicla salieron a la carrera séptima y a la carrera trece, en el centro, con el apoyo del departamento de tránsito. Las calles se cerraron durante tres horas, de nueve a doce. Sin embargo, aquella jornada no fue solo un paseo: fue también una manifestación a favor de la bicicleta.
La ciudad respondió rápido.