Los tres cerditos (adaptación, Joseph Jacobs)

Read this article out loud

Start the microphone and read at your own pace. Words light up as you go, and nothing stops you when one comes out wrong.

Your audio never reaches MovaReader: your browser is what recognises it. Privacy Policy

Sign in to keep this session in your reading history.

I. La vieja cerda

Esta es una historia de hace mucho, mucho tiempo. Es un tiempo muy raro. Los cerdos hablan en verso. Los monos mascan tabaco. Las gallinas toman tabaco en polvo para ser fuertes. Y los patos dicen: «¡Cuac, cuac, cuac!».

En ese tiempo vive una cerda vieja. Vive en una casa pequeña, cerca de un bosque. La cerda tiene tres hijos. Son tres cerditos pequeños, gordos y de color rosa.

Los tres cerditos comen mucho. Comen por la mañana, a mediodía y por la noche. Y siempre tienen hambre.

Pero la vieja cerda es pobre. No tiene dinero. En la casa hay muy poca comida. Hay un poco de pan y un poco de leche. Nada más.

Una mañana, la cerda mira la olla. La olla está casi vacía.

«Mamá, tengo hambre», dice el primer cerdito.

«Yo también», dice el segundo cerdito.