La bella y la bestia (adaptación, Jeanne-Marie Leprince de Beaumont)

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I. El mercader y sus hijos

Había una vez un mercader muy rico que vivía en una gran ciudad. Tenía tres hijos y tres hijas. Era un hombre listo y quería lo mejor para ellos. Por eso pagaba mucho dinero para darles los mejores maestros.

Las tres hijas eran muy hermosas, sobre todo la menor. Cuando era niña, todos la admiraban y la llamaban «la pequeña Bella». Y cuando creció, la siguieron llamando Bella. Esto no les gustaba nada a sus dos hermanas, que tenían muchos celos de ella.

Bella no era solo la más hermosa de las tres. También era la más buena. Las dos mayores tenían mucho orgullo, porque su padre era rico. No querían visitar a las hijas de otros mercaderes. Solo querían estar con gente noble. Todos los días iban a bailes, a fiestas y al teatro.