El rey Midas (adaptación, Nathaniel Hawthorne)

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I. Un rey que ama el oro

Hace mucho, mucho tiempo, vive un rey muy rico. Se llama Midas. Tiene un palacio grande, una corona de oro y mucho, mucho dinero.

El rey Midas tiene una hija pequeña. Se llama Marygold. Es un nombre raro, pero es bonito. Es el nombre de una flor de color oro. La niña tiene la cara rosa y el pelo castaño, con rizos. Cuando sonríe, tiene un hoyuelo en la barbilla. Juega y ríe todo el día al lado de su padre.

Midas ama el oro. Lo ama más que nada en el mundo. Quiere mucho su corona, pero solo porque es de oro. ¿Ama algo más que el oro? Sí, tal vez una cosa: a su hija.

Pero el rey tiene una idea tonta. Cuanto más quiere a su hija, más oro quiere tener.