El abuelo (Benito Pérez Galdós)

Read this article out loud

Start the microphone and read at your own pace. Words light up as you go, and nothing stops you when one comes out wrong.

Your audio never reaches MovaReader: your browser is what recognises it. Privacy Policy

Sign in to keep this session in your reading history.

A los lectores que con tanta indulgencia como constancia me favorecen, debo manifestarles que en la composición de El Abuelo he querido halagar mi gusto y el de ellos, dando el mayor desarrollo posible, por esta vez, al procedimiento dialogal, y contrayendo a proporciones mínimas las formas descriptiva y narrativa. Creerán, sin duda, como yo, que en esto de las formas artísticas o literarias todo el monte es orégano, y que solo debemos poner mal ceño a lo que resultare necio, inútil o fastidioso. Claro es que si de los pecados de tontería o vulgaridad fuese yo, en esta o en otra ocasión, culpable, sufriría resignado el desdén de los que me leen; pero al maldecir mi inhabilidad, no creería que el camino es malo, sino que yo no sé andar por él.

El sistema dialogal, adoptado ya en Realidad, nos da la forja expedita y concreta de los caracteres.