El Buscón (adaptación, Francisco de Quevedo)

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I. Mis padres de Segovia

Señora, usted quiere saber quién soy, y se lo voy a contar. Nací en Segovia. Mi padre se llamaba Clemente Pablo y era de la misma ciudad. Dios lo tenga en el cielo. Todos decían que era barbero. Pero él tenía ideas muy altas y no le gustaba ese nombre. Prefería decir que era «sastre de barbas». También bebía mucho vino, y eso nadie lo dudaba.

Mi madre se llamaba Aldonza de San Pedro. Tenía muchas amigas y pocos enemigos. Unos decían que hacía pelucas para los viejos. Otros decían que era bruja y que arreglaba amores ajenos. Ella oía todo eso con cara de risa.

Mi padre tenía un negocio secreto. Mientras afeitaba a un hombre, le levantaba la cara para lavarla. En ese momento, mi hermanito de siete años le vaciaba los bolsillos.