Alí Babá y los cuarenta ladrones (adaptación, Antoine Galland)

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I. El leñador y los cuarenta ladrones

Hace mucho tiempo, en una ciudad de Persia, vivían dos hermanos: Cassim y Alí Babá. Su padre les dejó muy poco dinero. Pero Cassim se casó con una mujer rica, que tenía una tienda, un almacén y muchas tierras. Así, de pronto, Cassim pasó a ser uno de los mercaderes más ricos de la ciudad.

Alí Babá, en cambio, se casó con una mujer tan pobre como él. Vivía con ella y con sus hijos en una casa muy humilde. Cada día iba al bosque, cortaba leña y después la vendía en la ciudad. Tenía tres burros, y nada más.

Un día, en el bosque, vio una gran nube de polvo que venía hacia él. Eran muchos hombres a caballo. «Pueden ser ladrones», pensó. Dejó sus burros y subió a un árbol grande, de ramas muy juntas.