Lisez cet article à voix haute
Activez le micro et lisez à votre rythme. Les mots s’allument au fil de la lecture, et rien ne vous arrête quand l’un d’eux est mal prononcé.
Votre audio n’est jamais envoyé à MovaReader : c’est votre navigateur qui le reconnaît. Politique de confidentialité
Connectez-vous pour garder cette séance dans votre historique de lecture.
A los lectores que con tanta indulgencia como constancia me favorecen, debo manifestarles que en la composición de El Abuelo he querido halagar mi gusto y el de ellos, dando el mayor desarrollo posible, por esta vez, al procedimiento dialogal, y contrayendo a proporciones mínimas las formas descriptiva y narrativa. Creerán, sin duda, como yo, que en esto de las formas artísticas o literarias todo el monte es orégano, y que solo debemos poner mal ceño a lo que resultare necio, inútil o fastidioso. Claro es que si de los pecados de tontería o vulgaridad fuese yo, en esta o en otra ocasión, culpable, sufriría resignado el desdén de los que me leen; pero al maldecir mi inhabilidad, no creería que el camino es malo, sino que yo no sé andar por él.
El sistema dialogal, adoptado ya en Realidad, nos da la forja expedita y concreta de los caracteres.