La genética de la herencia y los dilemas éticos de la edición del ADN

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La elucidación de los mecanismos subyacentes a la herencia biológica constituye, sin asomo de duda, uno de los hitos científicos más formidables y trascendentales en la historia de la civilización humana. Desde las rudimentarias pero geniales observaciones empíricas realizadas por el monje agustino Gregor Mendel en los apacibles jardines de su abadía de Brno en el siglo diecinueve, hasta la deslumbrante cristalografía de rayos X obtenida por Rosalind Franklin que allanó el camino para el descubrimiento de la estructura de doble hélice del ácido desoxirribonucleico, conocido mundialmente por su acrónimo ADN, la genética ha experimentado una evolución vertiginosa y revolucionaria.

El ADN, esa intrincada molécula filiforme que reside en el núcleo de prácticamente cada célula de nuestro organismo, opera como un manual de instrucciones bioquímico de una complejidad abrumadora. Este código genético, transcrito en un alfabeto de apenas cuatro letras