Leggi questo articolo ad alta voce
Attiva il microfono e leggi con il tuo ritmo. Le parole si illuminano mentre procedi, e nulla ti ferma quando una viene pronunciata male.
Il tuo audio non arriva mai a MovaReader: a riconoscerlo è il tuo browser. Informativa sulla privacy
Accedi per conservare questa sessione nella cronologia delle letture.
El martes pasado fue un día muy emocionante para mí. Después de terminar todas mis clases normales en la escuela primaria, no volví directamente a mi casa. Mi madre me había apuntado a una actividad nueva y diferente. Iba a asistir a mi primera clase de arte en el centro cultural del barrio.
Siempre me ha gustado mucho dibujar con mis lápices en casa. Llenaba cuadernos enteros con dibujos de animales, coches y casas de colores. Por eso, cuando mi madre me propuso ir a una clase para aprender a pintar de verdad, acepté inmediatamente. Sentía mucha curiosidad por ver cómo sería.
Cuando entré en el aula de arte, mis ojos se abrieron como platos. Era una habitación muy grande y luminosa, con ventanas amplias que dejaban entrar mucha luz natural. Había un olor muy particular en el aire, una mezcla agradable de madera, papel nuevo y pintura fresca.