Leggi questo articolo ad alta voce
Attiva il microfono e leggi con il tuo ritmo. Le parole si illuminano mentre procedi, e nulla ti ferma quando una viene pronunciata male.
Il tuo audio non arriva mai a MovaReader: a riconoscerlo è il tuo browser. Informativa sulla privacy
Accedi per conservare questa sessione nella cronologia delle letture.
Dentro de cada célula de nuestro cuerpo late un reloj. No un reloj mecánico con engranajes y manecillas, sino un oscilador molecular compuesto por bucles de retroalimentación genética que marcan el paso del tiempo con una precisión asombrosa. Este reloj interno, calibrado por millones de años de evolución bajo la alternancia del día y la noche, gobierna prácticamente todos los aspectos de nuestra fisiología: desde los ciclos de sueño y vigilia hasta la secreción hormonal, desde la temperatura corporal hasta la susceptibilidad a las enfermedades, desde el rendimiento cognitivo hasta la respuesta inmunológica. La ciencia que estudia estos ritmos biológicos se denomina cronobiología, y sus descubrimientos están revolucionando nuestra comprensión de la salud, la enfermedad y la naturaleza misma de la vida.
El premio Nobel de Fisiología o Medicina de 2017, otorgado a Jeffrey Hall, Michael Rosbash y Michael Young, reconoció sus trabajos pioneros sobre los mecanismos moleculares que controlan los ritmos circadianos.