Leggi questo articolo ad alta voce
Attiva il microfono e leggi con il tuo ritmo. Le parole si illuminano mentre procedi, e nulla ti ferma quando una viene pronunciata male.
Il tuo audio non arriva mai a MovaReader: a riconoscerlo è il tuo browser. Informativa sulla privacy
Accedi per conservare questa sessione nella cronologia delle letture.
A los hermanos de Efraín
He aquí, caros amigos míos, la historia de la adolescencia de aquél a quien tanto amasteis y que ya no existe. Mucho tiempo os he hecho esperar estas páginas. Después de escritas me han parecido pálidas e indignas de ser ofrecidas como un testimonio de mi gratitud y de mi afecto. Vosotros no ignoráis las palabras que pronunció aquella noche terrible, al poner en mis manos el libro de sus recuerdos: «Lo que ahí falta tú lo sabes; podrás leer hasta lo que mis lágrimas han borrado». ¡Dulce y triste misión! Leedlas, pues, y si suspendéis la lectura para llorar, ese llanto me probará que la he cumplido fielmente.
Capítulo I
Era yo niño aún cuando me alejaron de la casa paterna para que diera principio a mis estudios en el colegio del doctor Lorenzo