El verano pasado en la casa de la abuela
Прочитайте цю статтю вголос
Увімкніть мікрофон і читайте у своєму темпі. Слова підсвічуються на ходу, і ніхто не зупиняє вас через одну помилку.
Ваш звук не потрапляє до MovaReader: розпізнає його ваш браузер. Політикою конфіденційності
Увійдіть, щоб ця сесія збереглася в історії читання.
El verano pasado en la casa de la abuela
El verano pasado pasé dos semanas en el pueblo donde creció mi madre. La casa de la abuela estaba en una calle tranquila con olivos en el jardín. Cada mañana despertaba con el canto de los pájaros y el olor del pan que ella preparaba.
La abuela cocinaba desde temprano. Yo ayudaba a cortar tomates mientras ella removía la sopa. No usábamos recetas complicadas porque ella conocía todo de memoria. ¿Recuerdas tu infancia en este pueblo? me preguntaba mientras yo escuchaba sus historias.
Por la tarde caminábamos al mercado. La plaza estaba llena de vecinos que saludaban a la abuela con cariño. Comprábamos fruta fresca y queso local. Un señor mayor vendía miel que olía dulce bajo el sol.
Un día fuimos al río que pasaba cerca del pueblo. El agua era clara y fresca.