El taller de Montecristi y sus sombreros de paja
Прочитайте цю статтю вголос
Увімкніть мікрофон і читайте у своєму темпі. Слова підсвічуються на ходу, і ніхто не зупиняє вас через одну помилку.
Ваш звук не потрапляє до MovaReader: розпізнає його ваш браузер. Політикою конфіденційності
Увійдіть, щоб ця сесія збереглася в історії читання.
El taller de Montecristi y sus sombreros de paja
Me llamo Daniela. Vivo en Montecristi, un pueblo de la costa de Ecuador, en la provincia de Manabí. Mi abuela Rosa teje sombreros de paja en casa. Su taller es una sala pequeña, con una mesa de madera y dos bancos bajos.
Sus sombreros son de paja toquilla. La toquilla es una planta de hojas largas y verdes. Sus hebras llegan a nuestro taller ya finas, secas y de color crema. Nuestra caja de hebras está siempre llena.
Mi abuela empieza su trabajo muy temprano. Con el fresco de la mañana, su paja está suave. Su horma es un bloque de madera con la forma de una cabeza. El sombrero crece en su horma, día tras día.
Cada sombrero empieza por su centro, con un círculo pequeño de hebras. Después mi abuela abre su tejido en espiral, vuelta tras vuelta.