Hacía frío cuando empezó el partido
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Hacía frío cuando empezó el partido
El sábado pasado hacía frío en el campo municipal. Los jugadores calentaban mientras las familias llegaban con bufandas y termos. El cielo estaba gris, pero nadie canceló el encuentro.
Antes del silbato inicial, nuestro entrenador repartió instrucciones rápidas. Yo bebía agua y miraba a los rivales en la otra mitad. El viento empujaba el balón durante los pases de calentamiento.
A las once en punto el árbitro inició el partido. En el primer minuto, nuestro delantero chutó y casi marcó. La grada gritó y el ritmo subió de inmediato.
En el segundo tiempo llovió un poco. El césped se volvió resbaladizo y cometimos dos errores seguidos. El entrenador cambió a un mediocampista y recuperamos control.
Al final ganamos por un gol. Nos abrazamos en el centro del campo y recogimos el material mojado. Caminé a casa temblando, pero con una sonrisa enorme.