Mañana en el autobús escolar
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Mañana en el autobús escolar
Me llamo Paula. Cada mañana tomo el autobús escolar número ocho para llegar al instituto, y hoy observé con atención cuántas cosas pequeñas cambian en un trayecto corto de veinte minutos.
En la parada esperaban algunos alumnos de primaria con mochilas grandes, aunque ningún adulto acompañante quedó porque todos conocen la ruta. Había mucho frío, así que varios llevaban bufanda y pocos guantes porque olvidaron buscarlos en casa.
Cuando llegó el autobús, el conductor abrió puertas con algún retraso de dos minutos por tráfico en la rotonda. Dentro había algunas plazas libres al fondo, pero ninguna ventana completamente limpia por la lluvia de anoche.
Me senté junto a la ventana y saqué algún cuaderno para repasar biología. Marcos, del banco delantero, pidió prestado poco tiempo de mi resumen porque perdió apuntes ayer. Compartí alguna página fotocopiada que guardo en carpeta plástica.