Diario de viaje: al amanecer en la carretera en otoño
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Diario de viaje: al amanecer en la carretera en otoño
Me llamo Sergio. El viernes salí de casa a las cinco y media en la mañana para evitar el tráfico de la hora punta que en la autovía del norte empieza a las ocho. El madrugón valió la pena porque circulé sin retenciones durante las dos primeras horas y llegué al primer mirador de la ruta justo cuando el sol empezaba a salir sobre las montañas.
Paré en una gasolinera a las siete y media para desayunar y llenar el depósito porque no quería quedarme sin combustible en las carreteras comarcales del interior. El café era bastante flojo pero el bocadillo de jamón era excelente y me puso en marcha con buen ánimo para el resto del trayecto. A las ocho ya estaba de nuevo en la carretera con el sol de frente y la niebla baja sobre los valles.