Un sábado ocupado en la ciudad
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Un sábado ocupado en la ciudad
Me llamo Leo. El sábado pasado fui al centro con mi mamá y mi hermana Mia porque necesitábamos pan, leche, fruta y algunas cosas más para el fin de semana. La nevera estaba casi vacía y el desayuno del domingo era muy importante para toda la familia. La calle del centro estaba llena de gente pero el ambiente era tranquilo porque el sol calentaba bien y la gente se saludaba al pasar.
Primero fuimos a la panadería de la plaza y compramos dos barras de pan y cuatro panecillos para los desayunos del fin de semana. El panadero hablaba rápido pero era muy amable porque recordaba nuestro pedido de la semana anterior y ya tenía la bolsa casi preparada. Mia quería una palmera grande de chocolate y yo elegí un bollo con semillas porque me gustan los sabores suaves para empezar el día.