Dos amigas comparan semanas de otoño muy ocupadas
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Dos amigas comparan semanas de otoño muy ocupadas
Me llamo Clara. Ben y yo quedamos el sábado en la cafetería de la estación para tomar un café y comparar cómo habían ido nuestras semanas porque las dos habíamos estado muy ocupadas y llevábamos casi un mes sin vernos en persona. El sábado a las once en la mañana era el único hueco libre que teníamos las dos en nuestras agendas.
Ben me contó que de lunes a viernes tiene que llegar a la oficina a las ocho en la mañana porque su jefe tiene una reunión diaria a las ocho y cuarto a la que todos deben asistir. Eso significa que sale de casa a las siete y veinte y a veces antes si el metro está congestionado. En enero ese madrugón se hace especialmente duro porque hace mucho frío en las paradas.