Un fin de semana en la casa del pueblo
Прочитайте цю статтю вголос
Увімкніть мікрофон і читайте у своєму темпі. Слова підсвічуються на ходу, і ніхто не зупиняє вас через одну помилку.
Ваш звук не потрапляє до MovaReader: розпізнає його ваш браузер. Політикою конфіденційності
Увійдіть, щоб ця сесія збереглася в історії читання.
Un fin de semana en la casa del pueblo
Me llamo Teresa. Cada primavera voy al pueblo de mis abuelos con mi esposo Miguel y nuestros hijos. Este mayo el viaje mezcló recuerdos, planes y conversaciones donde subjuntivo apareció con naturalidad entre otros tiempos verbales.
Salimos viernes tarde. Miguel dijo que ojalá no haya atasco en autopista, porque el año pasado perdimos hora en obras. Yo respondí que dudo que repitan corte mismo tramo, aunque no creo que circulación sea ligera.
En casa del pueblo abuela esperaba en porche. Dijo que le alegra que hayamos llegado antes de oscurecer. Quería que niños vean huerto recién plantado. Hijos corrieron entre tomates mientras Miguel revisaba techo por gotera reportada en abril.
Sábado por la mañana fuimos al mercado. Vendedora conocida preguntó si creemos que lluvia dañe cerezas. Miguel respondió que espera que aguante sol fin de semana.