Un socio, un voto: cómo rinde cuentas una cooperativa eléctrica
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Un socio, un voto: cómo rinde cuentas una cooperativa eléctrica
Cada primavera me llega el informe anual de Som Energia, la cooperativa eléctrica de la que soy socio. No es un folleto publicitario, sino un documento largo que conviene leer con calma.
La cooperativa nació en Girona en 2010 y hoy vende electricidad de origen renovable a decenas de miles de socios repartidos por toda España. Esos socios, entre los cuales me cuento, no son clientes en el sentido habitual del término.
Lo que distingue a una cooperativa de una empresa convencional no es su tamaño, sino su manera de decidir. En la asamblea, cada socio dispone de un voto, con independencia del capital que haya aportado: quien puso el mínimo y quien puso mucho más pesan exactamente igual.
Hay además un detalle técnico que el informe explica y que sorprende a mucha gente.