Прочитайте цю статтю вголос
Увімкніть мікрофон і читайте у своєму темпі. Слова підсвічуються на ходу, і ніхто не зупиняє вас через одну помилку.
Ваш звук не потрапляє до MovaReader: розпізнає його ваш браузер. Політикою конфіденційності
Увійдіть, щоб ця сесія збереглася в історії читання.
EL PRIMER DÍA DE ESCUELA
Lunes 17
HOY ¡primer día de clase! ¡Pasaron como un sueño aquellos tres meses de vacaciones, consumidos en el campo! Mi madre me condujo, esta mañana a la sección Bareti, para inscribirme en la tercera elemental. Recordaba el campo e iba de mala gana. Todas las calles que desembocan cerca de la escuela hormigueaban de chiquillos; las dos librerías próximas estaban llenas de padres y madres que compraban carteras, cuadernos, cartillas, plumas, lápices; en la puerta misma se agrupaba tanta gente, que el bedel, auxiliado de los guardias municipales, tuvo necesidad de poner orden. Al llegar a la puerta sentí un golpecito en el hombro; volví la cara: era mi antiguo maestro de la segunda, alegre, simpático, con su pelo rubio rizoso y encrespado, que me dijo: “Conque, Enrique, ¿es decir que nos separamos para siempre?”.