Lisez cet article à voix haute
Activez le micro et lisez à votre rythme. Les mots s’allument au fil de la lecture, et rien ne vous arrête quand l’un d’eux est mal prononcé.
Votre audio n’est jamais envoyé à MovaReader : c’est votre navigateur qui le reconnaît. Politique de confidentialité
Connectez-vous pour garder cette séance dans votre historique de lecture.
La detección de ondas gravitacionales en 2015 marcó un hito científico comparable al descubrimiento de la teoría de la relatividad general de Einstein hace un siglo. Estas ondas, predichas teóricamente hace cien años, son perturbaciones en el tejido mismo del espacio-tiempo que se propagan a la velocidad de la luz. A diferencia de la luz visible o las ondas de radio, las ondas gravitacionales no son absorbidas ni dispersadas por la materia que atraviesan, lo que significa que pueden viajar a través del universo prácticamente inalteradas. Esta propiedad las convierte en mensajeras únicas de eventos cósmicos extremos que de otra manera serían invisibles para nosotros, abriendo una ventana completamente nueva para explorar el universo.
El concepto de ondas gravitacionales emerge directamente de la teoría general de la relatividad de Einstein, que describe la gravedad no como una fuerza sino como la curvatura del espacio-tiempo causada por masa y energía.