K2-18 b: anatomía de una biofirma que todavía no prueba vida

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K2-18 b: anatomía de una biofirma que todavía no prueba vida

En abril de 2025, K2-18 b volvió a ocupar titulares por una posible señal de sulfuro de dimetilo, o DMS, y disulfuro de dimetilo, o DMDS. La noticia parecía acercar una respuesta a la gran pregunta de la astrobiología. Sin embargo, la historia científica más reveladora no es la de una vida descubierta, sino la de una inferencia sometida a examen.

K2-18 b es un subneptuno que orbita una estrella enana roja. Su masa es unas 8,6 veces la de la Tierra y se encuentra en la zona habitable de su estrella, expresión que indica que, bajo ciertas condiciones, podría existir agua líquida. Esa posición no demuestra que haya un océano, una superficie habitable ni vida. El planeta puede poseer una envoltura gaseosa profunda y unas condiciones interiores muy distintas de las terrestres.

El telescopio espacial James Webb no fotografió organismos ni tomó una muestra de la atmósfera.