Passer le texte de l’article Touchez un mot pour voir sa traduction
Mientras tanto , en la calle del Hombre Armado , Juan Valjean descubrió por casualidad el secreto de Cosette . Ella había escrito la carta sobre un papel secante , y en el espejo pudo leer al revés las palabras de amor que había dejado allí . Sintió un dolor enorme , como si le arrancaran el corazón . Odió a aquel joven sin nombre . Poco después , en la puerta de la casa , encontró a Gavroche , que traía la carta de Mario . Así supo dónde estaba el joven y que iba a morir . Juan Valjean pasó una hora en silencio . Después se vistió con el uniforme de la Guardia Nacional , cogió un fusil y se fue a la barricada . Por la mañana , a los defensores les faltaban cartuchos . Gavroche salió de la barricada con una cesta y empezó a recoger las balas de los soldados muertos , mientras cantaba canciones de burla . Las balas caían a su alrededor y él se reía y seguía cantando . Al final , una bala lo alcanzó . Cayó , se levantó , cantó otra canción y una segunda bala lo mató . Los estudiantes lloraron por él . Juan Valjean disparaba con mucha puntería , pero no mataba a nadie . Apuntaba a los cascos y a las plumas de los sombreros . Cuando Enjolras le dio las gracias por haber salvado a uno de sus hombres , Juan Valjean le pidió un solo premio . « Déjeme matar a ese hombre » , dijo , señalando a Javert . Enjolras aceptó . Juan Valjean llevó a Javert a una callejuela detrás de la taberna . Allí sacó un cuchillo y cortó las cuerdas que lo ataban . « Es usted libre » , le dijo . « Si salgo vivo de aquí , me encontrará en la calle del Hombre Armado , número 7 . Me llamo Fauchelevent . » Javert lo miró sin entender . « Tenga cuidado » , le respondió fríamente , y se marchó despacio . Juan Valjean disparó un tiro al aire y volvió a la barricada . Poco después llegó el último ataque . Los soldados entraron por todas partes . Enjolras murió de pie , con los brazos cruzados , al lado de su amigo Grantaire . Mario cayó gravemente herido en la cabeza y en el hombro . Antes de perder el conocimiento , sintió que una mano fuerte lo sujetaba . Juan Valjean lo levantó y se escondió con él en un rincón . No había salida : las calles estaban llenas de soldados . Entonces vio en el suelo una reja de hierro . La levantó , bajó con Mario en los brazos y desapareció bajo tierra . XIII . Las cloacas de París Bajo las calles de París había otra ciudad , oscura y silenciosa : las cloacas . Eran cientos de galerías estrechas por donde corrían las aguas sucias de la ciudad hacia el río . En aquella época casi nadie las conocía bien , y muchos hombres se habían perdido allí para siempre . Juan Valjean bajó con Mario sobre los hombros . Al principio no veía nada . Arriba se oían los disparos y los gritos , cada vez más lejanos . Luego llegó el silencio . Se puso en camino sin saber adónde iba , siguiendo la pendiente del agua , porque pensaba que así llegaría al río . Caminó durante horas . El aire era pesado y frío , y el agua le llegaba a los tobillos . A veces el techo era tan bajo que tenía que avanzar casi de rodillas . Mario no se movía . Su sangre caía sobre el cuello de Juan Valjean , que a ratos se paraba para escuchar si todavía respiraba .
Précédent Page 23 sur 27 Page 23 sur 27 Suivant Continuez à lire avec les traductions Créez un compte gratuit : 7 jours de Pro, puis 20 traductions de mots par jour ou une formule payante.