Passer le texte de l’article Touchez un mot pour voir sa traduction
« ¿ Qué he hecho ? » , le decía a Lucrecia . « Ya no hay vuelta atrás . Ahora soy suya para siempre » . Calisto volvió a su casa y se encerró en su habitación . Durmió muy poco . Por la mañana , cuando se despertó , empezó a hablar consigo mismo . Pensó otra vez en la muerte de sus criados y en el juez que los había mandado matar tan deprisa . Aquel juez había sido criado de su padre y le debía muchos favores . Le pareció que se había comportado como un ingrato . Pero después pensó que había hecho justicia , y que él , Calisto , no tenía derecho a quejarse . Al final dejó de pensar en todo aquello . Solo quería que el día pasara rápido . Le pidió al sol que se escondiera pronto y que la noche volviera para estar de nuevo en el huerto con Melibea . XII . Una venganza en secreto Areúsa vivía sola en su pequeña casa , y aquel día tenía una visita que no le gustaba nada . Era Centurio , un rufián grande y feo que presumía de valiente . Llevaba una espada larga y contaba una lista interminable de peleas , aunque nadie lo había visto ganar ninguna . Areúsa lo trataba con desprecio y lo insultaba sin miedo . « Eres un cobarde y un mentiroso » , le decía . « Vives de lo que te dan las mujeres y no haces nada por ellas . ¡ Fuera de mi casa ! » . En ese momento llamaron a la puerta . Era Elicia , vestida de luto , con los ojos rojos de tanto llorar . Centurio , al verla , se despidió deprisa y se marchó . Elicia se sentó junto a su prima y le contó , entre lágrimas , todo lo que había pasado : la muerte de Celestina , la de Sempronio y la de Pármeno . « Todo por culpa de Calisto y de Melibea » , dijo . « Ellos están felices , disfrutando de su amor en el huerto , y nosotras lo hemos perdido todo . Yo me he quedado sin casa , sin amigo y sin la vieja que me cuidaba . Tú te has quedado sin Pármeno . ¿ Es eso justo ? » . Areúsa la escuchó con atención . Tenía el corazón lleno de rabia . Pensó un momento y luego le habló en voz baja . « No llores más , prima » , le dijo . « Las lágrimas no devuelven a los muertos . Pero la venganza sí puede consolarnos . Centurio es un cobarde , pero hará lo que yo le pida si le prometo mi amistad . Le diremos que castigue a Calisto . Antes , sin embargo , tenemos que saber cuándo y por dónde va a ver a Melibea » . Elicia estuvo de acuerdo . Areúsa le pidió que se quedara a vivir con ella , pero Elicia no quiso . Prefería volver a la casa de Celestina , donde tantos amigos sabían encontrarla . Pasaron unos días . Elicia seguía vestida de negro , pero empezó a cansarse del luto . Su casa estaba vacía , nadie venía a visitarla y ya no oía música por la calle . Una mañana se miró en el espejo y decidió que ya había llorado bastante .
Précédent Page 19 sur 24 Page 19 sur 24 Suivant Continuez à lire avec les traductions Créez un compte gratuit : 7 jours de Pro, puis 20 traductions de mots par jour ou une formule payante.