Passer le texte de l’article Touchez un mot pour voir sa traduction
« Ten cuidado con esa mujer , hija » , le dijo . « Es una vieja astuta y mentirosa . Si vuelve por aquí , no la recibas . Las mujeres como ella dañan la honra de las casas buenas » . « Así lo haré , madre » , respondió Melibea , bajando los ojos . « Si vuelve , no la recibiré » . Alisa quedó tranquila con aquella promesa . Nunca había sospechado que su hija pudiera engañarla , porque Melibea siempre había sido obediente y honrada . Ni ella ni Pleberio imaginaban lo que estaba pasando dentro de su propia casa . Aquella tarde Melibea comió poco y habló todavía menos . Miraba por la ventana y contaba las horas . Cada vez que sonaban las campanas de la iglesia , su corazón daba un salto . La noche le parecía muy lejana , y al mismo tiempo le daba miedo que llegara . IX . La cadena de oro Celestina salió de la casa de Pleberio como si tuviera veinte años menos . Caminaba sola por la calle , hablando consigo misma , y se felicitaba por su éxito . Había ganado lo más difícil : el corazón de Melibea . Ahora Calisto tendría que pagarle como nunca le había pagado nadie . « ¡ Qué buen día has tenido , vieja ! » , se decía mientras bajaba la calle . « Ayer tenías miedo de que te quemaran en la plaza , y ahora vuelves a casa con la victoria en la mano . La hija de Pleberio , la más orgullosa de la ciudad , me ha abierto su corazón como una niña . Nadie lo habría creído . Si mi amiga Claudina viviera , se reiría conmigo de esta hazaña y diría que soy la mejor maestra de todo el reino » . Al doblar una esquina vio a Sempronio y a Pármeno , que iban hacia la iglesia de la Magdalena . Allí estaba su amo desde la mañana , rezando y suspirando . La vieja los llamó y fueron todos juntos a buscarlo . Cuando Calisto vio a Celestina , salió de la iglesia corriendo . Los criados tuvieron que decirle que se calmara , porque la gente lo miraba . Pero él no podía esperar ni un minuto más . « ¿ Qué hay , madre ? » , preguntó . « ¿ Vengo a vivir o a morir ? » . « Vienes a vivir , señor » , respondió Celestina . « Y a vivir feliz . Melibea te ama . Te ama tanto como tú a ella , o más . Esta noche , a las doce , te espera en la puerta de su casa para hablar contigo » . Calisto se quedó sin palabras . Luego empezó a reír y a llorar al mismo tiempo . Abrazó a la vieja , le besó las manos , la llamó su madre , su señora , su salvadora . Dijo que no había en el mundo un hombre tan afortunado como él . Después se quitó del cuello una cadena de oro y se la puso a Celestina en las manos . « Toma , madre » , le dijo . « En lugar del manto y la falda que te prometí , quiero que lleves esta cadena al cuello . Así no tendremos que contar nuestro secreto a ningún sastre » . La vieja aceptó la cadena con una sonrisa humilde . Mientras tanto , Sempronio y Pármeno la miraban con atención y hablaban en voz baja . « ¿ Has visto ? » , dijo Pármeno . « Primero las cien monedas y ahora una cadena de oro . La vieja se está haciendo rica » .
Précédent Page 14 sur 24 Page 14 sur 24 Suivant Continuez à lire avec les traductions Créez un compte gratuit : 7 jours de Pro, puis 20 traductions de mots par jour ou une formule payante.