Passer le texte de l’article Touchez un mot pour voir sa traduction
XXIX Con todo su ingenio y travesura no pudo la anciana convencer al marroquí de la oportunidad de volverse al Madrid alto . « Y no sé — le dijo echando mano de todos los argumentos — , no sé cómo vas a arreglarte para vivir en este monte de tus penitencias . Porque tú no pides ; aquí nadie ha de traerte el garbanzo , como no sea yo ; y yo , si ahora tengo algún dinero , pronto me quedaré sin una mota , y tendré que volver a pedirlo con vergüenza . ¿ Esperas tú que aquí te caiga el maná ? — Cader sí manjá — replicó Almudena con profunda convicción . — Fíate de eso . . . Pero dime otra cosa , hijito : ¿ habrá por aquí dinero enterrado ? — Haber mocha , mocha . — Pues , hijo , a ver si lo sacas , que en este caso no perderías el tiempo . Pero ¡ quia ! no creo yo las papas que tú cuentas , ni las hechicerías que te has traído de tu tierra de infieles . . . No , no : aquí no hay salvación para el pobre ; y eso de sacar tesoros , o de que le traigan a uno las carretadas de piedras preciosas , me parece a mí que es conversación . — Si tú casar migo , mí encuentrar tesoro mocha . — Bueno , bueno . . . Pues ponte a trabajar para la averiguación de dónde está la tinaja llena de dinero . Yo vendré a sacarla , y como sea verdad , a casarnos tocan » . Diciéndolo , recogía en su cesta los restos de comida para marcharse . Almudena se opuso a que se fuese tan pronto ; pero ella insistía en retirarse , con la firmeza que gastaba en toda ocasión : « ¡ Pues estaría bueno que me quedara yo aquí , puesta al sol y al aire como un pellejo en secadero de curtidores ! Y dime , Almudenita : ¿ me vas tú a mantener aquí ? ¿ Y a mi señora , quién le mantiene el pico ? » . Esta referencia a la casa de la señora despertó en Mordejai el recuerdo del galán bunito ; y como se excitara más de la cuenta con tal motivo , apresurose Benina a calmarle con la noticia de que Ponte se había marchado ya a sus palacios aristocráticos , y de que ni ella ni su ama Doña Francisca querían trato ni roce con aquel viejo camastrón , que les había dado un mal pago , despidiéndose a la francesa , y quedándoles a deber el pupilaje . Tragose el africano esta bola con infantil candor ; y haciendo prometer y jurar a su amiga que a verle volvería diariamente mientras él continuase en aquella obligación de sus acerbas penitencias , la dejó marchar . Fuese Benina por arriba , prefiriendo subir hacia la estación , como salida más cómoda y practicable .
Précédent Page 113 sur 167 Page 113 sur 167 Suivant Continuez à lire avec les traductions Créez un compte gratuit : 7 jours de Pro, puis 20 traductions de mots par jour ou une formule payante.