Passer le texte de l’article Touchez un mot pour voir sa traduction
— Ya estamos enterados de todo — le indicó D . Roque . — Vamos á prisa , y después hablaremos . — Esta casa que ven ustés toda quemada y hecha escombros — agregó el cojo volviendo una esquina , — es la que ardió el día 4 , cuando D . Francisco Ipas , subteniente de la segunda compañía de escopeteros de la parroquia de San Pablo , se puso aquí con un cañón , y luego . . . — Ya sabemos lo demás , buen hombre — dijo D . Roque . — Adelante y más que de prisa . — Pero mucho mejor fué lo que hizo Codé , labrador de la parroquia de la Magdalena , con el cañón de la calle de la Parra — continuó el mendigo deteniéndose otra vez . — Pues al ir á disparar , los franceses se echan encima : huyen todos ; pero Codé se mete debajo del cañón ; pasan los franceses sin verlo , y después , ayudado de una vieja que le dió una cuerda , arrastra la pieza hasta la boca - calle . Vengan ustés y les enseñaré . — No , no queremos ver nada : adelante , adelante en nuestro camino . Tanto le azuzamos , y con tanta obstinación cerramos nuestros oídos á sus historias , que al fin , aunque muy despacio , nos llevó por el Coso y el Mercado á la calle de la Hilarza , donde la persona á quien queríamos ver tenía su casa . III Pero ¡ ay ! D . José de Montoria no estaba en ella , y nos fué preciso buscarle en los alrededores de la ciudad . Dos de mis compañeros , aburridos de tantas idas y venidas , se separaron de nosotros , aspirando á buscar con su propia iniciativa un acomodo militar ó civil . Nos quedamos solos D . Roque y un servidor , y así emprendimos con más desembarazo el viaje á la torre de nuestro amigo ( llaman en Zaragoza torres á las casas de campo ) , situada á Poniente , lindando con el camino de Muela y á poca distancia de la Bernardona . Un paseo tan largo á pie y en ayunas no era lo más satisfactorio para nuestros fatigados cuerpos ; pero la necesidad nos obligaba á tan inoportuno ejercicio , y por bien servidos nos dimos encontrando al deseado zaragozano , y siendo objeto de su cordial hospitalidad . Ocupábase Montoria , cuando llegamos , en talar los frondosos olivos de su finca , porque así lo exigía el plan de obras de defensa establecido por los jefes facultativos ante la inminencia de un segundo sitio . Y no era sólo nuestro amigo el que por sus propias manos destruía sin piedad la hacienda heredada : todos los propietarios de los alrededores se ocupaban en la misma faena , y presidían los devastadores trabajos con tanta tranquilidad como si fuera un riego , un replanteo ó una vendimia . Montoria nos dijo : — En el primer sitio talé la heredad que tengo al lado allá de la Huerva ; pero este segundo asedio que se nos prepara dicen que será más terrible que aquél , á juzgar por el gran aparato de tropas que traen los franceses . Contámosle la capitulación de Madrid , lo cual pareció causarle mucha pesadumbre ; y como elogiáramos con exclamaciones hiperbólicas las ocurrencias de Zaragoza desde el 15 de Junio al 14 de Agosto , encogióse de hombros y contestó :
Précédent Page 7 sur 131 Page 7 sur 131 Suivant Continuez à lire avec les traductions Créez un compte gratuit : 7 jours de Pro, puis 20 traductions de mots par jour ou une formule payante.