Passer le texte de l’article Touchez un mot pour voir sa traduction
Guiñaba los ojos con miopía inteligente y maliciosa el Doctor Carlos Esparza : — Querido colega , convengamos en que las relaciones diplomáticas no pueden regirse por las claras normas del Evangelio . Tu - Lag - Thi repuso con flébiles maullidos : — El Japón supedita intereses de sus naturales , aquí radicados , a los principios del Derecho de Gentes . Pero en el camino de las confidencias , y aun de las indiscreciones , no he de ocultar mis pesimismos respecto al apoyo moral que presten algunos colegas a los laudables sentimientos del Ministro inglés . Como hombre de honor , no puedo dar crédito a las insinuaciones y malicias de ciertos rotativos , demasiado afectos al Gobierno de la República . ¡ La West Company ! ¡ Aberrante ! La truculenta palabra final se desgarró , transformada en un chifle de eles y efes , entre la asiática y lipuda sonrisa de Tu - Lag - Thi . El Doctor Aníbal Roncali se acariciaba el bigote , y a flor de labio , con leve temblor , retocaba una frase sentimental . Se lanzó con aquel tic nervioso que agitaba eréctiles , como rabos de lagartijas , los rizos de su negra cabellera : — El Doctor Banderas no puede ordenar el cierre de los expendios de bebidas . Si tal hiciese , sobrevendría un motín de la plebe . ¡ Estas ferias son las bacanales del cholo y del roto ! III Llegaban ecos de la verbena . Bailaban en ringla las cuerdas de farolillos , a lo largo de la calle . Al final giraba la rueda de un tiovivo . Su grito luminoso , histérico , estridente , hipnotizaba a los gatos sobre el borde de los aleros . La calle tenía súbitos guiños , concertados con el rumor y los ejercicios acrobáticos del viento en las cuerdas de farolillos . A lo lejos , sobre la bruma de estrellas , calcaba el negro perfil de su arquitectura , San Martín de los Mostenses . LIBRO TERCERO PASO DE BUFONES I Tirano Banderas , en la ventana , apuntaba su catalejo sobre la Ciudad de Santa Fe : — ¡ Están de gusto las luminarias ! ¡ Pero que muy lindas , amigos ! La rueda de compadres y valedores rodeaba el catalejo y la escalerilla astrológica , con la mueca verde encaramada en el pináculo : — No puede negársele al pueblo pan y circo . ¡ Están pero que muy lindas las luminarias ! De Santa Mónica , el viento del mar traía los opacos estampidos de una fusilada : — ¡ El pueblo , libre de propagandas funestas , es bueno ! ¡ Y el rigor muy saludable ! La trinca de compadritos , abierta en círculo , tenía la atención pendiente del Tirano . II Tirano Banderas dejó su pináculo , y metiéndose en el círculo de valedores y compadres , sacó de una oreja al Licenciado Veguillas : — Vamos a oír por última vez su concierto batracio . ¿ Cómo tiene la gola ? ¿ Quiere aclararse la voz con algún gargarismo ? En torno , adulando la befa , reía la trinca , asustada , complaciente y ramplona . Aleló Nachito : — ¿ Qué limpieza de notas se le puede pedir a un presunto cadáver ?
Précédent Page 90 sur 97 Page 90 sur 97 Suivant Continuez à lire avec les traductions Créez un compte gratuit : 7 jours de Pro, puis 20 traductions de mots par jour ou une formule payante.