Passer le texte de l’article Touchez un mot pour voir sa traduction
Tiene esa expresión serena que a la pena da una esperanza infinita . Y yo pienso : Tú eres buena ; porque diste tus amores a Jesús ; porque no quieres ser madre de pecadores . Mas tú eres maternal , bendita entre las mujeres , madrecita virginal . Algo en tu rostro es divino bajo tus cofias de lino . Tus mejillas - - esas rosas amarillas - - fueron rosadas , y , luego , ardió en tus entrañas fuego ; y hoy , esposa de la Cruz , ya eres luz , y sólo luz . . . ¡ Todas las mujeres bellas fueran , como tú , doncellas en un convento a encerrarse ! . . . Y la niña que yo quiero ¡ ay ! ¡ preferirá casarse con un mocito barbero ! El tren camina y camina , y la máquina resuella , y tose con tos ferina . ¡ Vamos en una centella ! 1909 . XV . Noche de verano Es una hermosa noche de verano . Tienen las altas casas abiertos los balcones del viejo pueblo a la anchurosa plaza . En el amplio rectángulo desierto , bancos de piedra , evónimos y acacias simétricos dibujan . sus negras sombras en la arena blanca . En el cénit , la luna y en la torre la esfera del reloj iluminada . Yo en este viejo pueblo paseando solo , como un fantasma . XVI . Pascua de Resurrección Mirad : el arco de la vida traza el iris sobre el campo que verdea . Buscad vuestros amores , doncellitas , donde brota la fuente de la piedra . En donde el agua ríe y sueña y pasa , allí el romance del amor se cuenta . ¿ No han de mirar un día , en vuestros brazos , atónitos , el sol de primavera , ojos que vienen a la luz cerrados , y que al partirse de la vida ciegan ? ¿ No beberán un día en vuestros senos los que mañana labrarán la tierra ? ¡ Oh , celebrad este domingo claro , madrecitas en flor , vuestras entrañas nuevas ! Gozad esta sonrisa de vuestra ruda madre . Ya sus hermosos nidos habitan las cigüeñas y escriben en las torres sus blancos garabatos . Como esmeraldas lucen los musgos de las peñas . Entre los robles muerden los negros toros la menuda hierba , y el pastor que apacienta los merinos su pardo sayo en la montaña deja . XVII . Campos de Soria I Es la tierra de Soria árida y fría . Por las colinas y las sierras calvas , verdes pradillos , cerros cenicientos , la primavera pasa dejando entre las hierbas olorosas sus diminutas margaritas blancas . La tierra no revive , el campo sueña . Al empezar abril está nevada la espalda del Moncayo ; el caminante lleva en su bufanda envueltos cuello y boca , y los pastores pasan cubiertos con sus luengas capas . II Las tierras labrantías , como retazos de estameñas pardas , el huertecillo , el abejar , los trozos de verde oscuro en que el merino pasta , entre plomizos peñascales , siembran el sueño alegre de infantil arcadia . En los chopos lejanos del camino , parecen humear las yertas ramas como un glauco vapor - - las nuevas hojas - - y en las quiebras de valles y barrancas blanquean los zarzales florecidos y brotan las violetas perfumadas . III Es el campo ondulado , y los caminos ya ocultan los viajeros que cabalgan en pardos borriquillos ,
Précédent Page 8 sur 37 Page 8 sur 37 Suivant Continuez à lire avec les traductions Créez un compte gratuit : 7 jours de Pro, puis 20 traductions de mots par jour ou une formule payante.