Passer le texte de l’article Touchez un mot pour voir sa traduction
CAPÍTULO IV Lo que debe saber el aficionado a la investigación biológica . a ) CULTURA GENERAL Ocioso sería insistir en la necesidad que tiene nuestro aficionado de conocer a fondo la ciencia objeto de sus futuras exploraciones , no solo por las descripciones de libros y monografías , sino por el estudio de la misma naturaleza . Pero no es menos urgente saber , siquiera de modo general , todas aquellas ramas científicas que directa o indirectamente se enlazan con la preferida , y en las cuales se hallan , ora los principios directores , ora los medios de acción . Por ejemplo : el biólogo no se limitará a conocer la Anatomía y Fisiología , sino que abarcará también lo fundamental de la Psicología , la Física y la Química . La razón de esta cultura accesoria es obvia : casi siempre el descubrimiento de un hecho , o la significación de un fenómeno biológico , vienen a representar mera consecuencia de la aplicación de principios pertenecientes a la Física o la Química . Descubrir , como ha dicho Laplace , es aproximar dos ideas que se hallaban separadas . E importa observar que las más de las veces esta aproximación fecunda tiene lugar entre un hecho perteneciente a una ciencia compleja ( Biología , Sociología , Química , etc . ) , y un principio entresacado de una ciencia simple . En otros términos : las ciencias generales o abstractas , según las clasificaciones de Comte y de Bain , explican a menudo los fenómenos de las ciencias complicadas y concretas . Por donde se cae en la cuenta de que una seriación jerárquica bien entendida de los conocimientos humanos representa un verdadero árbol genealógico . La Lógica y las Matemáticas asisten y esclarecen la Física y a la Química , y estas a su vez explican , y en parte generan , la Biología , la Sociología y sus diferentes ramificaciones . Descubrir consiste , a menudo , en hacer entrar el hecho en una ley ; en encerrarlo en un marco ideológico más amplio , en clasificarlo en fin ; por eso ha podido afirmarse que descubrir es dar nombre correcto a una cosa ilegítima o provisoriamente bautizada . De donde se sigue que , cuando la ciencia llegue a la suma perfección , cada fenómeno recibirá el nombre que le corresponda , establecidas al fin sus profundas relaciones con las verdades generales . Bajo este aspecto resulta muy expresiva la conocida frase de Mach : « una palabra bien elegida puede economizar cantidad enorme de pensamiento » . Porque nombrar es clasificar , es establecer filiaciones ideales , relaciones de analogía entre fenómenos poco conocidos y una noción o principio general , donde se hallan latentes , como el árbol en su germen . Los estudios filosóficos constituyen , sobre todo , buena preparación y excelente gimnasia para el hombre de laboratorio . No deja , ciertamente , de llamar la atención el que muchos ilustres investigadores hayan llegado a la ciencia desde el campo de la filosofía . Ocioso es advertir que el investigador se preocupará menos de la doctrina o del credo filosófico — credo que varía desgraciadamente cada quince o veinte años — que de los criterios de verdad y del aparato crítico , con cuyo ejercicio adquirirá flexibilidad y sagacidad y aprenderá a desconfiar de la aparente certidumbre de los más subyugadores sistemas científicos , enfrenando convenientemente el vuelo de la propia imaginación . Su divisa será siempre la frase de Cicerón : Dubitando ad veritatem pervenimus .
Précédent Page 31 sur 102 Page 31 sur 102 Suivant Continuez à lire avec les traductions Créez un compte gratuit : 7 jours de Pro, puis 20 traductions de mots par jour ou une formule payante.