Passer le texte de l’article Touchez un mot pour voir sa traduction
Primero sonó un acorde grande y largo , como una voz que sube de la tierra al cielo . Le respondió otro , lejano y suave , que creció hasta ser un río de música . Era la voz de los ángeles , que bajaba hasta el mundo . Después se oyeron mil himnos a la vez , y sobre todos ellos flotaba una melodía extraña , como la niebla sobre el mar . Poco a poco se perdieron las voces . Quedó una sola , brillante como un hilo de luz , y entonces se abrió y un trueno de música sacudió la iglesia . Parecía que el agua y los pájaros , los hombres y los ángeles , cantaban a la vez por el nacimiento de Jesús . En los ojos de todos había una lágrima . La música se apagaba poco a poco , como una voz que se aleja , cuando de pronto sonó un grito en la tribuna . Era un grito de mujer . El órgano dejó oír una nota rara , como un sollozo , y calló . La gente corrió hacia las escaleras . « ¿ Qué ha pasado ? » , preguntaban todos . Un hombre bajó , pálido y triste . « Maese Pérez acaba de morir . » Cuando los primeros llegaron a la tribuna , vieron al pobre músico caído sobre las teclas de su viejo órgano , que aún sonaba muy bajo . Su hija estaba de rodillas a sus pies y lo llamaba entre lágrimas . VIII . Maese Pérez : el año siguiente Pasó un año y llegó otra vez la Navidad . Las monjas de Santa Inés habían decidido dejar callado el órgano aquella noche , en honor del muerto . Pero el hombre de los ojos torcidos se presentó otra vez . « Yo me atrevo » , dijo . « Tocaré en su lugar . » La iglesia estaba tan llena como el año anterior . El nuevo organista subió a la tribuna con aire de gran señor . Todos sabían que aquel hombre tocaba mal . Algunos tenían ya en la mano sus panderos y sus sonajas , y pensaban hacer tanto ruido que nadie iba a oír al nuevo organista . Llegó el momento solemne . El sacerdote tomó la Hostia , sonaron las campanillas , y sonó el órgano . En ese instante el pueblo empezó su ruido , con gaitas , panderos y sonajas a la vez . Pero el ruido duró solo unos segundos , y de pronto todos callaron . El segundo acorde llenaba la iglesia , grande y valiente . Era una música como no se había oído nunca , ni siquiera de maese Pérez . Había en ella cantos del cielo , lluvia entre las hojas , pájaros que suben a las nubes y truenos de tormenta . Cuando el organista bajó de la tribuna , la gente corrió a verlo . El obispo lo esperaba ante el altar . « He venido desde mi palacio solo para oíros » , le dijo . « El año que viene , ¿ tocaréis para mí en la catedral ? » « El año que viene , sí » , dijo el organista . Estaba muy pálido . « Pero no volveré a tocar este órgano por todo el oro del mundo . » « ¿ Por qué ? » « Porque es viejo y malo . No puede decir todo lo que uno quiere . » El obispo se fue y la iglesia quedó vacía . Dos mujeres cruzaban el atrio , hablando en voz baja . « Ese hombre no ha podido tocar así » , decía una . « Aquí hay un misterio . »
Précédent Page 8 sur 11 Page 8 sur 11 Suivant Continuez à lire avec les traductions Créez un compte gratuit : 7 jours de Pro, puis 20 traductions de mots par jour ou une formule payante.