Passer le texte de l’article Touchez un mot pour voir sa traduction
IX . La calle de Olmedo En el año 1731 , México dormía en la oscuridad . En las calles no se oía ningún ruido . Solo brillaba la luz amarilla de alguna lámpara ante un santo , y solo se oía el canto de las lechuzas en las torres y , muy lejos , la campana triste de la Inquisición . Por una calle desierta caminaba un fraile viejo , envuelto en un manto oscuro . Iba deprisa , pero con paso inseguro , y rezaba en voz baja . Llevaba el rosario en la mano y una cruz sobre el pecho . Era muy tarde y estaba muy cansado . Al doblar una esquina , un hombre le cerró el paso . El fraile cambió de acera sin mirarlo , pero el hombre lo siguió . Cuanto más rápido caminaba el fraile , más cerca estaba el hombre . Por fin , el fraile sintió ese valor que nace del miedo y se detuvo . Estaban los dos frente a frente , en la calle de Olmedo . « ¿ Qué quieres de mí ? » , preguntó el fraile . « ¿ Por qué me sigues ? » « Padre , aquí hace falta un cura . » « Es muy tarde . Mi convento está lejos , y estoy cansado . » « Dios nos ha reunido , padre . No se asombre . Si no me sigue , un hombre puede morir en pecado . » « Busca a otro . » « Ya no hay tiempo . Está muy grave . ¿ Va a dejar sola a un alma que llora sus culpas ? » El fraile no pudo decir que no . El hombre abrió una puerta , y los dos entraron . Lo que pasó después da miedo contarlo . Era un cuarto sin ventanas , con una sola puerta . Una vela daba una luz triste . En una cama había una mujer hermosa , pálida y llorosa , con los brazos atados con cuerdas gruesas . Su vestido de seda , nuevo y rico , estaba roto en pedazos . El fraile se acercó temblando . « Confiésela , padre » , dijo el hombre . « Se está muriendo . » El fraile quiso hacer preguntas . « No tengo nada que decir » , contestó el otro con voz dura . « Ella debe morir . Es una sentencia , y yo debo darle la muerte , usted lave o no su conciencia . Cumpla su deber . » El fraile se inclinó sobre la cama . Lo que la mujer le dijo , nadie lo supo nunca . Pasó mucho tiempo , hasta que el hombre perdió la paciencia . « Ya basta . La misión está cumplida . Esta mujer ya no necesita vivir . » Tomó al fraile por el hombro y lo echó a la calle de un empujón . La puerta se cerró , y el fraile se quedó solo en la oscuridad . Detrás de la puerta oyó un grito largo , un grito que le heló el cuerpo . X . El rosario sobre los huesos El fraile volvió a la puerta . Empujó , llamó , pidió , gritó . Cayó de rodillas y lloró . Pasó más de una hora en aquella terrible angustia , y solo cuando llegó la primera luz del día se levantó y se persignó . Se fue caminando muy deprisa , con la mirada perdida , como quien despierta de un sueño espantoso . La gente lo veía pasar y huía diciendo : « Pobre padre , está loco » . No sabía adónde ir . Si hablaba , se convertía en delator , y si callaba , protegía a un asesino . Buscó su rosario con la mano temblorosa , pero no lo encontró , porque lo había dejado en la casa . Entonces se decidió : debía decir la verdad .
Précédent Page 10 sur 11 Page 10 sur 11 Suivant Continuez à lire avec les traductions Créez un compte gratuit : 7 jours de Pro, puis 20 traductions de mots par jour ou une formule payante.