Прочитайте цю статтю вголос
Увімкніть мікрофон і читайте у своєму темпі. Слова підсвічуються на ходу, і ніхто не зупиняє вас через одну помилку.
Ваш звук не потрапляє до MovaReader: розпізнає його ваш браузер. Політикою конфіденційності
Увійдіть, щоб ця сесія збереглася в історії читання.
La final del viernes
El partido todavía no empieza, y Diego ya quiere estar en el campo. Es viernes por la tarde. La final es del colegio, contra el equipo de otro colegio. En el vestuario huele a camisetas limpias. Diego se sienta, se ata las botas y mira la puerta. No pide un gol. Quiere oír el pitido del árbitro y entrar en el campo.
Fuera, el patio se llena de padres y de compañeros. Hay globos azules y blancos, los colores del colegio. Su hermana pequeña sujeta un cartel junto a la valla. En el cartel están el nombre de Diego y el número nueve. Ella lo levanta. Diego lo ve desde la puerta y levanta la mano. El cartel es un ánimo, no un resultado.
El entrenador reúne al equipo en círculo y habla bajo. Hoy Diego quiere jugar de centrocampista.