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Mi viaje al centro de reciclaje de mi ciudad
El martes, mi clase visitó una planta que prepara envases para reciclar. La guía nos mostró dos latas y preguntó: «¿Cuál atraerá un imán?» Yo no lo sabía. «Mirad la cinta», nos dijo, «y buscad la respuesta».
La cinta avanzaba y las bolsas se abrían. Una máquina apartaba los objetos grandes. De pronto, un electroimán levantó varias latas de acero. Las de aluminio siguieron por otra línea. Más adelante, unos sensores reconocieron algunos plásticos y envases de cartón para bebidas. ¡Las máquinas parecían jugar a encontrar familias de materiales!
Un operario explicó que cada planta puede usar equipos diferentes. Allí, los materiales separados se prensaban en paquetes y se enviaban a empresas recicladoras, donde se procesan para obtener materia prima y fabricar otros productos. «Entonces, ¿todo lo que llega se recicla?», pregunté.