La línea directa de 1963 no era un teléfono

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La línea directa de 1963 no era un teléfono

En octubre de 1962, la crisis de los misiles de Cuba puso a Estados Unidos y a la Unión Soviética al borde de un conflicto nuclear. Los dirigentes intercambiaron mensajes, pero no tenían un enlace directo dedicado a una emergencia de ese tipo.

El 20 de junio de 1963, representantes de ambos gobiernos firmaron en Ginebra un acuerdo para crear una línea directa entre Washington y Moscú. El objetivo era disponer de comunicación inmediata en momentos urgentes.

A pesar de la imagen popular, la primera línea no era un teléfono para conversaciones de voz. Utilizaba equipos de telégrafo y teletipo. Los mensajes viajaban por escrito.

El circuito principal seguía una ruta por Washington, Londres, Copenhague, Estocolmo, Helsinki y Moscú. También había un circuito de radio por Washington, Tánger y Moscú. Si el circuito por cable fallaba, el sistema podía pasar al de radio.