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La estación de Canfranc entre las montañas
Estoy en Canfranc, un pueblo de Aragón, en los Pirineos. Alrededor hay montañas. La frontera con Francia está cerca. Yo quiero cruzar esa frontera en tren. Delante de mí hay un edificio larguísimo. Es la Estación Internacional de Canfranc.
Me quedo en la explanada y miro la fachada. El edificio mide 241 metros. Tiene setenta y cinco puertas en cada lado. No las cuento una por una: son filas y más filas. El tejado es oscuro. La parte del centro es más alta, y los extremos también suben un poco. Entre las montañas el edificio parece enorme. En el valle la fachada ocupa mucho espacio. Quiero caminar de una punta a la otra solo para ver lo largo que es.
El tren que yo quiero no está. Desde 1970 no hay tren de viajeros que cruce a Francia.