Una fábrica que explica su propia historia

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Una fábrica que explica su propia historia

En Terrassa, cerca de Barcelona, una antigua fábrica textil alberga la sede central del Museo Nacional de la Ciencia y la Técnica de Cataluña, el MNACTEC. El edificio se llama Vapor Aymerich, Amat i Jover y permite observar cómo un lugar de producción puede adquirir un uso cultural sin ocultar su pasado.

El arquitecto Lluís Muncunill proyectó la fábrica en 1906. Las obras se realizaron entre 1907 y 1908, y el conjunto se inauguró en 1908. Su nombre popular, el Vapor, recuerda que la máquina de vapor proporcionó la fuerza motriz de la fábrica hasta 1914.

El edificio estaba dedicado a la lana. En su interior se llevaba a cabo todo el proceso, desde la llegada de la lana en copos hasta la salida de los tejidos acabados. No era solo un almacén de máquinas: la arquitectura se diseñó para organizar el trabajo industrial.