Quiero entrar en la caseta de Inés

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Quiero entrar en la caseta de Inés

La Feria de Abril llega a Sevilla unas dos semanas después de Semana Santa. Dura cerca de una semana. Esta noche yo no miro el calendario. Inés, mi prima, está dentro de una caseta, y yo estoy en la calle. Quiero entrar. La caseta es privada. Si Inés no sale a la puerta, yo me quedo fuera.

Para llegar paso bajo la portada, la entrada grande de la feria. Está llena de luces de colores. De noche brilla, y la gente pasa por debajo. Dentro hay calles de casetas: casas de tela y de madera, solo para estos días. En unas puede entrar cualquiera. En otras, no. La de mi familia es de las otras.

Por el día, por estas calles, pasan caballos y carruajes. Los caballos van adornados y la gente los mira con calma.